umbral

15ª Bienal de Artes Mediales de Santiago

Museo de Arte Contemporáneo

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Juan Emar, autor de Umbral, y a quien esta bienal rinde homenaje, escribe en una de las notas de arte publicadas en 1923 en el diario La Nación, la siguiente […]

Juan Emar, autor de Umbral, y a quien esta bienal rinde homenaje, escribe en una de las notas de arte publicadas en 1923 en el diario La Nación, la siguiente reflexión sobre el cubismo, y en clave oculta, sobre la relación entre arte y matemáticas:

La ley absoluta para ‘cada caso’, ley que pasa a ser relativa en otro caso (…). Y estas leyes forman como un manojo concéntrico, siendo las menores englobadas por mayores, las que a su vez se engloban y se ajustan a otras mayores que las comprenden hasta llegar así a la última o Absoluto en el sentido del Uno. (…)

En resumen: Todo es relativo y esta relatividad emana del Absoluto y es en cada caso y en todos ellos lo absoluto.

En la siguiente composición curatorial apelamos a esta relatividad absoluta, donde la ley convierte a las obras en “cada caso”, relativas y unidas entre sí sólo mediante el ejercicio de vinculación ejecutado por quien la explore. 

Conciencia, percepción, fuego y destrucción, gases venenosos y resistencia civil, viajes oníricos y la representación fantasmagórica de edificios industriales en desuso. Construcción colectiva de conocimientos mediante la unión de comunidades de aprendizaje, investigación y producción, convierten esta propuesta curatorial en un espacio para la provocación y edición de contenidos que reflejan el momento de transición actual.

El programa está dividido en dos ciclos expositivos; el primero, llamado El Estado de las Cosas, recoge las obras de una serie de artistas que habitan espacios distantes entre sí, reflejando un posible estado general de nuestro contexto. 

El segundo es Crisol, programa que integra una serie de obras de artistas académicos de la Universidad de Chile y la Universidad Católica, las que exploran desde una mirada estética, relaciones entre astronomía, crisis social, deconstrucción del lenguaje, el lugar del cuerpo en la virtualidad, y por sobre todo, el rol entre academia y sociedad.  

Ambos ciclos, El estado de las cosas y Crisol, promueven la observación e interacción participativa en una época de transiciones radicales, mediante la compilación de evidencias desde la investigación de prácticas artísticas basadas en la puesta en duda de lo absoluto, donde el museo permite la producción voluble de un espacio de relaciones cruzadas entre obra y comunidad.