umbral

15ª Bienal de Artes Mediales de Santiago

Hidroscopia / Maule

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En el trabajo de Claudia González, el tema del agua mantiene unido el entramado narrativo. La artista reconstruye el territorio vital del río Maule en su instalación y, de esta manera, anuda el pasado, presente y futuro. El Maule, que conecta la cordillera de los Andes con el océano Pacífico, alguna vez fue un río poderoso, de gran extensión y con fuertes corrientes. Debido a la construcción de canales, centrales hidroeléctricas y un enorme embalse, así como el establecimiento de monocultivos y una sobre explotación del agua en esta área, no sólo el curso del río ha cambiado drásticamente, sino que también el ecosistema completo de la región: los suelos, la flora y fauna y, por consiguiente, las condiciones de vida de las personas. Donde una vez se erigieron bosques y se trabajó la horticultura, hoy en día se suceden zumbantes torres eléctricas sobre suelos explotados y secos. En los periodos de sequía y en invierno, cuando se cierran las compuertas, el nivel del agua del embalse disminuye y el antiguo curso del río, con sus distintivos surcos, sale a relucir y nos cuenta sobre otros tiempos.


Estos recuerdos se unen a las narraciones de personas que todavía recuerdan la época previa a la construcción del embalse. La artista traduce estos recuerdos narrados en frecuencias sonoras que borda en un tejido con alambre trenzado de cobre: así cobra forma la Manta de Transducción. Mediante un amplificador, los sonidos se vuelven audibles como un murmullo de otra época, por lo que hay que acercarse y escuchar con atención para entender algo. Esto se debe a que la composición sonora que proviene del parlante no está pensada para el público, sino que es una ofrenda para la tierra: las vibraciones de los sonidos se transmiten al suelo en una performance, así se inicia un diálogo íntimo con la tierra.

El segundo textil, la Manta Inductora, está tejida a croché con alambre esmaltado de cobre y funciona como antena. Ésta percibe los campos electromagnéticos que se forman debajo de las redes eléctricas. Las frecuencias captadas controlan una bomba de agua instalada sobre la canasta trenzada, el Cuerpo de Absorción. El agua que gotea humedece las fibras de Pita, donde puede brotar nueva vida. Se trata de un gesto simbólico que consiste en devolver el agua, fuente de vida, a la tierra seca.

El tercer textil es una Manta de Reflejo cosida a partir de una malla metálica que protege contra la radiación electromagnética de las torres. Gherty Espinoza, una joven que vive frente a las torres eléctricas, utiliza la manta como capa protectora en una performance. Mediante las técnicas artesanales tradicionales de bordado, croché, costura y cestería, surgen medios que interconectan los diferentes cuerpos del territorio vital del Maule: la tierra sobre la que yace el río, el aire que interactúa con el agua y las personas que viven ahí. Se establece un ciclo recíproco de enviar y recibir que permite imaginar las formas futuras de convivencia.